lunes, 13 de agosto de 2007

Historia del Periodismo Científico y de Investigación

Definiciones y conceptos del periodismo científico

El periodismo científico se define como una especialización informativa contemporánea, la cual consiste en divulgar la ciencia y la tecnología a través de los medios de comunicación masivos. Esta definición ha sido aceptada ya por la Organización de las Naciones Unidad (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la UNESCO, y prácticamente todos los Sistemas de las Naciones Unidas y asociaciones profesionales como la Unión Europea de Asociaciones de Periodistas Científicos y la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico.
Wilson da Costa Bueno, colega del investigador y profesor brasileño José Marques de Melo, define el periodismo científico como un proceso social que se articula a partir de la relación entre organizaciones formales, como editoriales y la colectividad o receptores, a través de canales de difusión (prensa, radio, televisión y cine) que aseguran la transmisión de información actual de naturaleza científica y tecnológica en función de intereses y expectativas.
El periodismo científico está relacionado con la Comunicación Científica Pública, la cual hace referencia a la extensión cultural, educativa, agropecuario, etcétera; la alfabetización funcional, la educación para la salud, los programas de desarrollo comunitario, etcétera.
La tendencia de la sociedad actual se ve reflejada en el sentido de un creciente componente científico y tecnológico. Si se considera que el periodismo es o deber ser el reflejo de la vida diaria, y ésta se basa en la ciencia, se puede suponer que el periodismo científico tiene un gran interés en la sociedad. La actualidad informativa está cada día más impregnada de ciencia y tecnología y de este modo, la información penetra en el universo complejo de la cultura, la ciencia, la educación, la comunicación y la tecnología.
Actualmente existen dos tipos de periodismo científico: uno, que se refiere al conocimiento; y otro, que es de utilidad para la población, especialmente en las áreas de la salud, la educación y la seguridad.
El periodismo científico es definido también como una actividad que selecciona, reorienta, adapta y refunde un conocimiento específico, producido en el contexto particular de ciertas comunidades científicas, con el fin de que ese conocimiento pueda ser apropiado dentro de un contexto distinto y con propósitos diferentes por una determinada comunidad cultural.

Origen del periodismo científico

Antes de la Segunda Guerra Mundial, era común que los científicos desarrollaran su carrera sin encontrarse con un periodista que fuera quien publicara la información en los medios de comunicación masivos. Después del conflicto mundial, el periodismo científico se extendió, primero en Estados Unidos y posteriormente en Europa y sólo en la prensa escrita, ya que aunque la radio y la televisión tienen programas científicos, no han entrado en la difusión plena de la ciencia y la tecnología.

Cronología del periodismo científico en España

Principales reuniones celebradas en España sobre el periodismo científico o sobre temas directamente relacionados con esta especialidad informativa:

*1958: Del 15 al 19 de noviembre en Madrid se realizó el Coloquio sobre “Educación científica y difusión de la ciencia”, con motivo del XXIV Congreso Luso-Español para el Progreso de las Ciencias.
*1965: Del 4 al 6 de febrero en Madrid se realizó el Coloquio sobre Divulgación Científica organizado por la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias.
*1967: Del 16 al 22 de mayo en Madrid se realizó el Seminario Iberoamericano de Periodismo Científico en el Instituto de Cultura hispánica.
*1972: Del 1 al 7 de octubre en La Coruña se realizó el Seminario sobre la información educativa y científica en Europa e Iberoamérica por parte de la Oficina de Educación Iberoamericana (OEI) y la Organización de los Estados Americanos (OEA).
*1976: Del 3 al 4 de abril en Salamanca, se realizó la Jornada sobre “El desafío de la investigación”, por parte de la Universidad de Salamanca y la Asociación Española de Periodismo Científico.
*1977: Del 21 al 26 de marzo en Madrid se realizó el II Congreso Iberoamericano de Periodismo Científico.
*1977: Del 18 al 23 de julio en Santander se realizó un Curso sobre Periodismo Científico en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
*1980: Del 28 al 29 de junio en Valencia, se realizó el Seminario sobre “Periodismo Científico, Sociedad y Ciencia”.
*De noviembre de 1982 a abril de 1983 en Madrid se realizó el I Curso de Periodismo Científico en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense.
*1986: Del 18 al 22 de agosto en Santander se realizó el Seminario sobre Comunicación y Divulgación de la Ciencia y la Tecnología en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo por parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Asociación Española de Periodismo Científico.
*1988: Del 11 al 15 de julio en La Coruña se realizó el Seminario sobre Divulgación Científica en la Casa de las Ciencias.
*1989: Del 5 al 6 de octubre en Madrid se realizó el I Encuentro de Periodistas Científicos titulado “Hacia un espacio común europeo de periodistas científicos”, organizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
*1990: Del 19 al 20 de abril en Madrid se realizó el Congreso Nacional de Periodismo Científico, organizado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
*1990: Del 21 al 24 de noviembre en Valencia se realizó el V Congreso Iberoamericano de Periodismo Científico, organizado por Generalitat Valenciana.
*1991: Del 21 al 24 de mayo en Madrid se realizó el II Encuentro Internacional sobre “Comunicación Pública de Ciencia y Tecnología.
En 1973 se creó la Asociación Española de Periodismo Científico (AEPC). Desde su fundación, ha organizado más de dos centenares de coloquios, mesas redondas, debates y jornadas informativas, y diversos cursos y seminarios. Además, ha participado en las actividades de la Unión Europea de Asociaciones de Periodistas Científicos (EUSJA) y de la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico (AIPC).

La AIPC y la EUSJA

La AIPC fue creada en 1969 por el venezolano Arístides Bastidas y el colombiano Manuel Calvo Hernando. La asociación ha desarrollado cursos, seminarios, reuniones y los congresos iberoamericanos de periodismo científico, que hasta ahora siete congresos: I (Caracas, 1974); II (Madrid, 1977); III (México, 1979); IV (Sao Paulo, 1982); V (Valencia, España, 1990); VI (Santiago de Chile, 1996) y VII, 2000, Buenos Aires.
La EUSJA se creó el 8 de marzo de 1971 con la firma en Amberes de siete países (Austria, Bélgica, República Federal de Alemania, Italia, Países Bajos y Gran Bretaña). Después se incorporaron Dinamarca, Irlanda, España, Suecia y Suiza. Las actividades de esta asociación se centran en las visitas a centros de investigación y reuniones para analizar algunos problemas de la divulgación de la ciencia y la tecnología en los medios informativos.

Origen del periodismo científico en México

México es el país de lengua española que más en serio se ha tomado la divulgación de la ciencia.
En 1772 se publicó le periódico “El Mercurio volante” por el doctor José Ignacio Bartolache y con éste se dio inicio al periodismo científico.
Prenci, un boletín mensual del Centro Universitario de la Ciencia de LA Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue el primer ejemplo de periodismo científico mexicano. Prenci fue sitio de reunión, punto de convergencia de varias generaciones de escritores y divulgadores de la ciencia universitarios. El boletín cuenta con una colección de 150 números publicados en casi 13 años, en los cuales logró tener un estilo y presencia particular, esto se reflejaba en sus contenidos textuales y gráficos.
Para el biólogo y escritor Carlos López Beltrán, Prenci marcó una etapa y definió una manera de hacer las cosas en el área de la divulgación científica universitaria, a partir de lo cual han crecido y se han desarrollado ramas y vertientes diversas. Para algunos de los actuales divulgadores científicos, les dejó la importancia de la precisión en la expresión, el cuidado en la elección de los temas, el acento de breve y eficaz, el gusto por el equilibrio tipográfico y las ilustraciones justas, la idea de que en un breve espacio se condensara la materia de los conceptos científicos y sus múltiples posibilidades de presentación, y divertimento, de una manera amable y sorpresiva.
Luis Estrada fue el creador de dos empresas históricas. La revista Naturaleza y el Centro Universitario de Comunicación de la Ciencia. Como hermano menor de Naturaleza, Prenci heredó sus hallazgos. En aquellos años, escribir de ciencia en español era algo en lo que los redactores de Naturaleza llevaban la delantera mundial. Alejandro Quevedo fue la persona que, combinando los talentos más variados, hizo de esas cuatro páginas un gozo para escritores, lectores y editores. Además, se publicaban los cuentos breves de Ana María Sánchez (recogidos en su libro Relatos de ciencia). La traducción fue otro oficio que se ejerció con cuidado y juicio crítico en Prenci.

El periodismo científico en Argentina y Brasil

En Argentina se creó el Grupo Argentino de Escritores Científicos, del cual era parte José Balbíni, un ilustre científico de Argentina y autor de varios estudios sobre la historia de la ciencia. Él fue quien invitó a participar en dicho grupo a Enrique Gaviola (1900 – 1989), quien era un notable físico argentino. En 1951, cuando Balbíni invita a Gaviola al grupo, el Premio Nobel Bernardo Houssay presidía dicha organización. Los fines del Grupo eran los siguientes:
-Apegarse a la máxima difusión, en forma objetiva, de la ciencia en general, y de todas sus ramas puras y aplicadas, así como de los aspectos humanos y sociales de la ciencia. -Velar por la mayor seriedad y exactitud de las noticias científicas que se proporcionen al público a través de los grandes medios de información: libro, periódico, cine, radio y televisión.-Lograr que en esos medios de información la ciencia ocupe un amplio espacio. -Adoptar todas las medidas tendentes a facilitar la tarea y elevar el nivel del personal responsable que tenga a su cargo la difusión de noticias científicas: periodistas y corresponsales científicos, asesores y traductores científicos, etcétera.
Brasil ha manifestado siempre una acusada sensibilidad por la divulgación.
Desde 1970, profesores y periodistas han convocado y celebrado congresos y cursos de periodismo científico. Sao Paulo fue sede, en 1982, del IV Congreso Iberoamericano de Periodismo Científico, gracias al esfuerzo y al entusiasmo del Dr. Julio Abramczyk, uno de los grandes promotores de la divulgación de la ciencia en el continente.
En 1989 se celebró un curso internacional de periodismo científico en la Universidad de Sao Paulo, dirigido por Abramzcyk, bajo el patrocinio del entonces decano de Ciencias de la Comunicación, José Marques de Melo, otra de las personas a quienes más deben la investigación y la docencia del periodismo científico, dentro y fuera de Brasil.

Bolivia y su problema de formación en periodismo científico

El periodista científico boliviano Edwin Pérez Uberhuaga, estima que en su patria existen experiencias interesantes, aunque aisladas en la mayor parte de los casos: Uno de los problemas del periodismo científico en Bolivia consiste en la formación de los profesionales, pero este proceso será largo porque, según algunas autoridades universitarias, todavía no se dan las condiciones, ni en el país ni en el sistema universitario, para impartir la especialización en periodismo científico.
En un tiempo en que es necesaria la especialización en todos los campos y especialmente en las Ciencias de la Comunicación, el trabajo del periodista boliviano establece propuestas para el fortalecimiento del Periodismo Científico, su presencia en la Universidad y la intensificación de una estrategia de comunicación para conseguir una mayor aceptación en los medios. La ciencia y la tecnología son elementos claves para el desarrollo y el país que no los fomente y aplique no tendrá posibilidades de competir en términos económicos y políticos.

Problemas y tareas en América

Los principales problemas del periodismo científico en los países de América son la falta de ambiente popular hacia la investigación científica, como consecuencia de una educación humanística en los últimos siglos y de ausencia de sensibilidad en las clases dirigentes; falta de interés de la mayoría de los medios de comunicación; dificultad de acceso a las fuentes; escasez de periodistas científicos; poca sensibilidad de los propietarios de las empresas periodísticas; falta de cooperación por parte de la comunidad científica o de sus organismos representativos; actuación incompleta sobre la población, ya que en la mayor parte de los países de América Latina una buena parte de los grupos sociales padecen todavía graves problemas de comunicación e información, especialmente en lo que se refiere a la prensa escrita।

Pioneros más representativos del periodismo científico en Iberoamérica

Argentina: Jacobo Brailovsky y Miguel M। Mulhmann.Bolivia: Guillermo Gutiérrez y Carlos Romero. Brasil: José Reis (Premio Kalinga), José Márquez de Melo y Julio Abramzcyck. Chile: Arturo Aldunate Phillips, Eduardo Latorre, y Sergio Prenafeta. Colombia: Josué Muñoz Quevedo, Antonio Cacua Prada, Lisbeth Fog y Juan Mendoza. Cuba: Gilberto Caballero Almeida.Ecuador: Misael Acosta SolísMexico: Luis Estrada, Marcelino Cereijido, José Javier Vega Cisneros y la Universidad Nacional Autónoma de México. Perú: Oscar Miró Quesada, "Racso" y Tomás Unger. Republica Dominicana: Felipe Collado. Venezuela: Arístides Bastidas, Luis Moreno Gómez y Argelia Ferrer.
Referencias:

Baran, S., e Hidalgo, J., 2004, Comunicación Masiva en Hispanoamérica Cultura y Literatura Mediática, México: Mc Graw Hill.

Calvo Hernando, M., (1992), Periodismo Científico, España: Paraninfo.

Calvo Hernando, M., (2005), “Ciencia y periodismo científico en Iberoamerica”, recuperado el día 12 de agosto de 2007 en http://www.lainsignia.org/2005/marzo/dial_002.htm

miércoles, 8 de agosto de 2007

Alfons Cornella Solan

Pesentación sobre Alfons Cornella Solans, dedicado a la ciencia y a la tecnología.

La mujer en la Medicina

Video sobre el papel de la mujer en el mundo de la Medicina.

Investigacion y periodismo medico argentino

Vídeo sobre la investigación médica: Rol del periodismo. Pasajes de la Reunión Científica de la Sociedad Argentina de Periodismo Médico. Agosto 2006...Medicina salud periodismo argentina.

lunes, 6 de agosto de 2007

“Cuarenta años de periodismo médico”

Articulo publicado por: Juan Mendoza Vega.

Vengo a plantearles un caso. Es de carácter urgente y tiene que ver con todos ustedes, mejor dicho, con todos nosotros, -yo soy periodista, dedicada a divulgar la ciencia-, pero en últimas con la sociedad entera. Se trata de un problema de comunicación, que no es afasia, propiamente dicha, pero si tiene que ver con la pérdida del habla, y por consiguiente, de la imposibilidad para contar lo que se sabe.

Afecta a un buen porcentaje de colombianos.

Entre sus síntomas más conocidos está la ignorancia y el miedo frente a lo que no se conoce. Produce además cierta confusión en la información y casi tantas versiones como seres humanos existen.

Creo, porque yo no soy doctora, ni médica, y menos especialista en enfermedades, que la causa tiene relación con una falta de valentía y de coraje, quizá de ganas, o simplemente de desconocimiento por parte nuestra (profesionales de la salud y periodistas) frente a una actitud que podría beneficiar a sus pacientes, y a nuestros lectores, a nuestra audiencia, para ponerlo en términos más amplios.

Sufrimos de este mal algunos de los que estamos aquí. Tengo la certeza de que quien no lo padece es el doctor Juan Mendoza-Vega, quien tuvo la oportunidad de ejercer durante toda su vida productiva, dos profesiones: la de médico y la de periodista científico.

Parecieran dos mundos distintos, incluso antagónicos, pero me atrevo a asegurar que no lo son: ni médicos ni periodistas tenemos horarios: siempre estamos dispuestos a desplazarnos a donde nos necesitan; tanto unos como otros tenemos la necesidad y la exigencia de estar actualizados; debemos regirnos por una ética que busca el bienestar de quienes son receptores de nuestros servicios; nos compete el sigilo profesional y el respeto por nuestros pacientes y por nuestras fuentes.

Pero por encima de todo, y el fin único de nuestros quehaceres, es buscar una mejoría en la calidad de vida de la ciudadanía. Porque informar más y mejor es el reto del periodista y es allí también donde yace el éxito de la relación del médico con su paciente.

Tanto la medicina como el periodismo son profesiones que imprimen carácter, se deduce del libro que presentamos hoy, Cuarenta años de periodismo médico, de su colega y mi colega Juan Mendoza Vega.

Profesiones por demás “raras y singulares” como también lo dice el autor, y lo cito textualmente, al referirse a la medicina: “Profesión rara y singular, porque lleva consigo la dedicación de sus miembros al bienestar y la salud de los seres humanos sin excepciones por causa de raza, color, situación económica, creencias políticas ni religiosas... porque quien entra en ella antepone los intereses de los demás a los suyos propios, hasta llegar, si fuere el caso, a poner su vida en peligro para cuidar las ajenas. Y singular -continúa- como lo es el empeño de educar a la gente para que no crea en supercherías ni magias”. Fíjense que este carácter de “rara y singular” se aplica fácilmente al periodismo.

El doctor Juanito, -nunca he podido quitarle el término de “doctor”, a pesar de su trato tierno y familiar siempre conmigo- representa esa simbiosis entre el científico y el periodista, fórmula ideal para divulgar la ciencia, difícil de encontrar porque cuando lo hacemos generalmente encontramos a dos personas, al investigador y al periodista, quienes trabajan generosamente en la preparación de un texto o de un guión.

Él ha tenido la fortuna de trabajar en ambos campos, sin desligar el uno del otro.

Aprovechó durante más de 40 años los espacios de El Espectador para hablar de medicina, para explicar esos procedimientos que son para ustedes tan familiares pero que para nosotros forman parte de su jerga científica, difícil de comprender. Y se ganó su espacio en los medios de comunicación por muchas razones, pero me atrevería a decir que lo hizo porque escribe como habla: de una manera sencilla, ágil, coordinada y organizada; va contando el cuento de la investigación realizada, del nuevo aparato adquirido por algún centro médico colombiano, del procedimiento quirúrgico, como si se tratara de eso, de un cuento bien contado. Es oportuno en sus temas, y directo en sus apreciaciones.

En Cuarenta años de periodismo médico el lector encuentra denuncias explícitas sin temor alguno a ser expresadas o a sus posibles consecuencias; también encuentra escritos prudentes, pero con la vehemencia que caracteriza a su autor; dice las cosas con elegancia.

Encuentra el lector actualización permanente de los avances de la medicina nacional e internacional; reflexiones profundas; posiciones decididas frente a las políticas en salud de tantos gobiernos y tantos ministros que puede uno encontrar en 40 años de historia del país, que generaron debate y discusión en los tomadores de decisión y nos abrieron los ojos a los que en últimas éramos beneficiarios, o perjudicados, de dichas políticas.

Encuentra uno también un permanente análisis de la formación del médico y de su ética al ejercer su profesión; el apoyo incondicional y defensa a ultranza de las instituciones médicas, de todos los profesionales relacionados con la salud, de la profesión misma; un reconocimiento a los esfuerzos del cuerpo médico; una mirada democrática, preocupada siempre por eso que llaman la “salud pública” y la atención médica a todos los colombianos.

Tuvieron ustedes un vocero en un importante medio de comunicación durante cuatro décadas; y tuvimos los colombianos una voz que nos contaba sobre el quehacer de esa comunidad médica a la que nos enfrentamos varias veces al año en sus consultorios. Y tuvimos nosotros, los periodistas, un ejemplo de que se puede hacer periodismo médico, periodismo científico, en un país que, como en Colombia, es tan necesario.

El doctor Juanito tiene alma de médico y de periodista.

Me llamó la atención la manera como en sus viajes para asistir a congresos y mantenerse actualizado aprovechaba para visitar los medios de comunicación locales, aprender sobre las distintas maneras de ejercer el periodismo en los diferentes puntos cardinales del planeta, y cómo, a su regreso, compartía con sus lectores las lecciones aprendidas. Cuarenta años siendo testigo de los avances de la medicina, en cuanto a equipos, a conocimiento, a maneras multidisciplinarias de enfrentar las enfermedades del ser humano, pero también mas de cuatro décadas viviendo el desarrollo del periodismo, de sus herramientas, de pasar de la entrevista personal, a la utilización del teléfono para conversar con las fuentes, a la grabadora para reproducir fielmente las declaraciones del entrevistado y ahora a la red Internet, que nos acerca a cualquier fuente esté donde esté.

Y por supuesto, pasar de la inolvidable máquina de escribir, posiblemente una Remington, al computador portátil, que no solamente utiliza para escribir sus columnas sino para armar sus presentaciones en congresos.

El periodismo científico le debe mucho al doctor Juanito. Promotor y gestor de esa iniciativa de finales de la década de los años setentas que permitió la creación de la Asociación Colombiana de Periodismo Científico, ACPC, es el único que ha permanecido fiel y constante, promoviendo un periodismo ético e informativo, que le lleve a la ciudadanía, a esa inmensa mayoría, los conocimientos de unos pocos, en este caso de ustedes, la comunidad médica.

La ACPC estuvo inactiva durante un buen tiempo.

Y fue gracias al doctor Mendoza que logramos revivirla en 1996, cuando en un acto de solidaridad, me acompañó a conversar con el entonces presidente de la Asociación, para convencerlo de reactivar las labores que le competían y que en su momento habían sido exitosas.

Hicimos Asamblea, y por supuesto lo elegimos presidente para el período 1996-1998, tiempo durante el cual nos ayudó con decisión a organizarnos de nuevo desde el punto de vista legal y administrativo. En el 98 elegimos nueva Junta Directiva y a pesar de que desde entonces no ha formado parte real del cuerpo directivo, siempre ha estado ahí con nosotros. Virtualmente, si se quiere, pero ustedes saben que hoy en día la virtualidad es muy efectiva.

Su mensaje hacia sus colegas periodistas ha llegado en todos sus consejos, en su manera de aproximarse y de ejercer el periodismo, en su fundamentación ética elaborada personalmente y por pura convicción de que es necesario informar éticamente a la ciudadanía. En sus lecciones para aprender a hacer comprensible lo incomprensible y en su estilo periodístico tan propio.

Cuarenta años de periodismo médico, así como la propia vida del doctor Mendoza, son una lección para ustedes y para nosotros. Quizá el remedio para ese mal que nos aqueja y que describí al iniciar estas palabras y que se denomina LIPS, por sus siglas en inglés:

Lack of Interest on Popularizing Science. LIPS, aún ausente de la literatura médica internacional, hace alusión a los labios, por medio de los cuales es posible producir sonidos, hablar, contar, divulgar la ciencia. El libro del doctor Mendoza se constituye en un llamado de atención a ustedes, para que vean en la divulgación de la ciencia médica una alternativa, y una voz de alerta a nosotros los periodistas, para no temerle a entrevistar o trabajar conjuntamente con quien tiene el conocimiento.